sábado, abril 01, 2006

Crítica: "AzulOscuroCasiNegro"

Director: Daniel Sánchez Arévalo
Intérpretes: Quim Gutiérrez, Marta Etura, Raúl Arévalo, Antonio de la Torre, Héctor Colomé, Eva Pallarés

Estreno en España: 31 de marzo de 2006

Le damos un 8

Dice su autor que el color del título es un estado de ánimo. Ese tono se nos presenta como azul o como negro. Como esta cinta que a veces es un drama en toda regla y en ocasiones torna en una comedia ácida, un reflejo de la vida, que es dura pero tiene sus golpes de humor, ya que de otro modo sería muy difícil de soportar.

Este relato certero sobre la imposibilidad de elegir el camino, de rebelarse ante el destino y las clases impuestas, comienza con una secuencia esclarecedora acerca de por donde irán los tiros: padre e hijo confabulan, casi sin saberlo, una existencia futura que será frustrante para ambos.

La forma de narrar la historia, mostrándonos a los personajes en sus celditas, hacen de este título algo imprescindible, a años luz de todas esas cintas a las que se cuelga la etiqueta de generacionales. Y no nos referimos a los aceptables Noviembre, El otro barrio, Mensaka y Las razones de mis amigos. Este costumbrista y atípico trabajo sobre los caminos que se tuercen y se enderezan consigue emocionar, trasmitiendo un mensaje positivo con su fondo oscuro.

La necesidad que tienen los antihéroes por escapar a su realidad se nos contagia. Unos lo llevan mejor que otros y no hablamos precisamente del joven, ya cercano a los 30, al que da vida Quim Gutiérrez, que salta de la pequeña pantalla al cine (pronto le veremos en Sin ti, junto a Ana Fernández) tirándose de cabeza a la piscina. Su ejercicio logra la máxima puntuación, al igual que el de Marta Etura, convincente en todo lo que haga. Los dos conectan por primera vez con un autor (en sus loables facetas de director y guionista) que en su debut en el largo necesitaba sentirse arropado, rodeándose por eso de colaboradores habituales como Eva Pallarés, Hector Colomé y Ana Wagener.

Sobresalen las interpretaciones, cuidadas, naturales y realistas, a pesar de rozar la marginalidad y la exasperación. Atentos sobre todo a Antonio de la Torre (Poniente, Volver), animal cinematográfico capaz de adaptarse a un complicado registro no por su apariencia u origen en el libreto, sino por los continuos equilibrios que debe realizar entre la desesperación y la vitalidad, destilando humor negro sin resultar forzado o irreal. Es una pieza más del engranaje que hacen de este título una apuesta sólida, con inteligente intensidad dramática y profesionales como Pascal Gaigne, que imprime euforia con una banda sonora sutil en determinados momentos y dominante en otros.

Recopilemos ahora la esencia de AzulOscuroCasiNegro: seres reconocibles e identificables, prisiones, destino, yugo, responsabilidad, miedo a decir no.... ¿Empieza a sentirse agobiado? No se altere. Sánchez Arévalo lo contrarresta con sutiles dosis de humor realista repartidas a lo largo de un metraje que durante su primera hora mantiene un ritmo trepidante y envolvente, decelerando en su última media hora, sin que sea éste un factor determinante para negar la evidencia: excelente ópera prima de un cineasta que conserva las maneras que apuntó en su momento con sus cortometrajes.

Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.