viernes, junio 30, 2006

Crítica: "Aaltra"

Director: Benoit Delepine, Gusteve Kervern
Intérpretes: Benoit Delepine, Gusteve Kervern

Estreno en España: 30 de junio de 2006

Le damos un 6

Se estrena con dos años de retraso este ejercicio de hombre-orquesta: sus dos directores son a su vez guionistas e intérpretes.

En ocasiones, entre películas que nada tienen que ver por su argumento y su estética se establece una analogía tenue, incluso fútil a ojos ajenos. Después de esta reflexión se preguntará qué cinta me recordaba a la que tenemos entre manos. En 1999 llegaba a las salas españolas Una relación privada (Une liaison pornographique), con una francófona llamada Natalie Baye y un casi desconocido por aquel entonces Sergi López. Uno de sus puntos fuertes eran los breves diálogos sobre situaciones que, por no haber sido narradas antes, resultaban sorprendentes por la naturalidad con la que eran llevadas a imágenes.

Si a la sensación de intrusismo en la intimidad que nos proporcionaba aquella cinta, unimos el influjo del cineasta finlandés Aki Kaurismaki –no sólo por el evidente uso del blanco y el negro-, obtenemos como resultado esta inclasificable experiencia cinematográfica que, a partir de los planteamientos de una película de carretera, nos revela la atípica amistad (y enemistad) de dos vecinos sentados en una silla de ruedas que, la verdad sea dicha, no parlotean tanto como nuestro amigo Sergi.

Los protagonistas de Aaltra quedan paralíticos por un atropello en medio de una acalorada discusión entre ambos. Aún así la discapacidad no centra el argumento, cediendo su relevancia a la idea de superación y odio al funesto destino, parecido a lo que sienten los personajes de otra recomendable cinta, uruguaya en este caso, que entronca con ésta: Whisky, de Juan Pablo Rebella y Pablo Stoll, también herederos confesos del director de La chica de la fábrica de cerillas y Un hombre sin pasado.

No hay nada como un largo viaje para unir o separar de manera definitiva a dos seres humanos. Éste no se hace largo –sólo 92 minutos, así que depende de cómo tengas el día- y es, por encima de todo, una de las muestras más originales del reciente cine europeo, con muchas dosis de humor negro y un notorio componente crítico con la sociedad actual.

Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.