viernes, junio 30, 2006

Crítica: "Astérix y los vikingos"

Director: Stefan Fjeldmark, Jesper Møller
Estreno en España: 30 de junio de 2006

Le damos un 5,5

Los creadores del cómic René Goscinny y Albert Uderzo han dado el visto bueno a esta adaptación muy libre del tomo Astérix y los normandos (1967).

Partimos de una premisa clara: el consumo de esta cinta está destinado al público infantil, no a aquel que creció con las aventuras de los personajes del cómic. Aquellos personajes venidos de tierras del norte no respondían a los nombre de Vikea y Abba aunque si pensaban lo mismo: que el miedo les daba alas. Con los galos crecimos muchos de nosotros (divididos en "tintinistas" y "asterixtas", o siendo partidarios de los dos iconos del tebeo del viejo continente), y acompañaremos a los más pequeños al cine, recordando el libro original... ¡Ay del que lo relea de cara a recordar viejas aventuras!

El adulto que vaya buscando el tono de las míticas adaptaciones cinematográficas de finales de los sesenta (Astérix el galo, Astérix y Cleopatra) se topará de bruces con los efectos del imparable progreso y no porque hayan innovado en los procesos de animación, algo lógico en pleno siglo XXI y doce años después del último largometraje de dibujos animados, Astérix en América.

Se centran sus creadores en la fuerza del miedo dentro de la búsqueda del éxito y el valor, aunque suene equivocado. Astérix y Obélix pierden cierto grado de rigor histórico (al menos en cuanto a lo historiado de los libros originales) y se apuntan al carro de la modernidad con la llegada de un personaje cool e irreverente proveniente de Lutecia, la capital más in del momento. El chaval es Gudúrix, sobrino del jefe Abraracúrcix, un cobarde con look entre amanerado y pijo, lleva consigo su cargamento de chistes novísimos y una fiel compañera de viajes, una paloma llamada Eseemeese.

Lo dicho, una adaptación que mantiene cierto origen, aunque bastante desvirtuado, que sacrifica, además, parte de su esencia con tal de enganchar con los gustos del público más joven. Un nuevo título –el octavo de estás características- que cumple con los objetivos propuestos aunque nos duela a todos los que nos quedamos con Las doce pruebas de Astérix y Astérix en Bretaña.

Texto escrito por Daniel Galindo y publicado en LaNetro.com.